lunes, 2 de diciembre de 2013

Sorprendente Lovaina

Lovaina, o Leuven, es una preciosa ciudad en la que paramos de camino a Bruselas desde Trier. Habíamos oído algo de ella, pero nos sorprendió muchísimo, ya que estamos acostumbrados a escuchar siempre las 3 o 4 ciudades típicas belgas y no se suele indagar más allá.




Levantarnos a las 6 para llegar pronto fue de lo más fácil, teníamos tantas ganas de ir...

El problema fue al llegar allí con el "cochecito leré", a ver dónde aparcas ahora. En Bélgica te cobran hasta por aparcar en la calle, supongo que no en todos lados, pero sí en todos los que hemos visto. Los primeros quince minutos son gratis, pero claro, con eso no haces nada, y a parte, lo máximo que puedes dejar el coche en el mismo sitio sin moverlo es una hora. Una barbaridad porque no te da tiempo a ver nada. Pero bueno, un par de vueltas y encontramos una explanada detrás de la Iglesia de San Jacobo (Sint Jacobskapel) donde podíamos dejarlo máximo 4 horas, pagamos 3, pusimos nuestro papelito, y de allí al ayuntamiento que nos fuimos andando, cinco minutos como mucho pudimos tardar.

El ayuntamiento, buáh es increíble, recomiendo ir a verlo, llama la atención la cantidad de detalles que posee su fachada. Merece la pena pararse a observarla un buen rato, porque es impresionante.


Justo en frente hay una Iglesia "Sint-Pieterskerk". También muy bonita por fuera, y por dentro un poco sobria tras lo que estamos acostumbrados en España.

También es muy bonita la Oude Markt, justo detrás del ayuntamiento. Está entera llena de barecillos donde tomar algo. Aunque para mi gusto eran un poco caros y acabamos comiendo en un Kebap.

La plaza donde se encuentra la Biblioteca de la Universidad también merece una visita. Muy bonita en sí, con el edificio de la biblioteca en uno de sus extremos y en el otro extremo un pincho enorme con un bicho clavado cuyo significado desconozco. ¿Alguien lo sabe? ¡Porque me corroe la curiosidad!

Os recomiendo que os perdáis un poco por sus calles, son una maravilla, nosotras fuimos desde la plaza de la biblioteca hasta la Oude Markt callejeando y nos encantó.

Es una pena, o quizás una alegría ya que no estaba masificada de turistas, que no sea más conocida esta pequeña ciudad, porque es una maravilla. Recomiendo a todos que la visiten, no hace falta mucho tiempo para recorrerla y es espectacular!

¡Saludos desde casa!

--Susana--

No hay comentarios:

Publicar un comentario